Escrito con la Gatita Bostera
Sinopsis:
¡Doñita, perdone que sea la tercera vez en la semana que la moleste! ¿¡Pero, ¿Usted ha podido hablar con la potrilla?! ¡Sé que no es de mi incumbencia! ¿Vio? ¡Pero no le parece raro que tenga 15 años y deje las bombachitas tan mojadas bajo las sábanas? ¡A veces, las deja debajo de la cama, o las esconde en su mesita de luz!, me repetía una y otra vez Gabriela, la empleadita que más me había durado con los quehaceres de la casa, cada vez que limpiaba la pieza de mi hija.
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