Escrito por Sammy
Capítulo 5: la verdad de la lluvia
Así llegaron al día catorce.
Un domingo helado y lluvioso donde ninguno de los tres tenía que salir a trabajar. El encierro forzado, la casa tibia, el olor al café recién hecho y las horas muertas terminaron por acorralar el deseo que llevaban dos semanas aguantando. La contención ya no daba para más; el aire en el departamento estaba tan cargado que un solo chispazo bastaba para que todo volara por los putos aires.
Eran las diez de la mañana cuando empezó todo el revuelo. La lluvia repicaba constante contra los vidrios, envolviendo al departamento en una atmósfera íntima y aletargada.
El primero en salir del baño fue Noah, recién duchado y desprendiendo un vapor denso a jabón de pino. Sin ser un tipo de gimnasio, tenía unos brazos espectaculares, de tríceps marcados y hombros firmes que le habían quedado de su adolescencia, cuando laburaba en una empresa de entregas moviendo cajas pesadas. Aunque ahora pasaba horas frente a la computadora, el movimiento constante de equipos en la pyme se los mantenía intactos.
Como de costumbre, salió
caminando al pasillo con el toallón atado a la cintura. Por encima del borde de
la tela, a la altura de la ingle derecha, asomaba la mitad de un tatuaje.
Morguina, que lo miraba disimuladamente desde la mesa de la cocina mientras
tomaba un sorbo de café, jamás lograba entender qué carajo era ese diseño: una
trama de unos y ceros en código binario que se entrelazaban hasta dar forma a
la letra pi () en griego. Para ella era un
misterio, pero Eli conocía cada trazo de esa tinta de memoria, de haberlo
recorrido con los dedos y con la boca en la intimidad.
El baño quedó libre por si alguno quiere entrar - avisó Noah con su voz pausada y profunda, secándose el pelo con una toallita de mano.
Morguina no lo pensó dos veces. Se levantó de la mesa y se metió al baño a hacer pis y lavarse los dientes para terminar de despabilarse. Dejó la puerta entreabierta por pura costumbre de entrecasa.
Eli, que venía distraído por el pasillo masticando su propia ansiedad y no la escuchó entrar, empujó la puerta de golpe sin golpear.
El tiempo pareció congelarse en un segundo.
Ahí estaba Morguina, sentada en el inodoro, con su bombacha negra bajada a mitad de las piernas, descubriéndole los muslos blancos y firmes. Al ver la puerta abrirse, ella levantó la cabeza de golpe con los ojos grandes color miel bien abiertos por la sorpresa, pero en lugar de taparse o gritar, se quedó petrificada sosteniéndole la mirada.
Eli sintió un pinchazo hermoso y violento en el pecho. Un calor repentino le bajó directo a la ingle mientras se quedaba clavado en el marco de la puerta, incapaz de dar un solo paso atrás, devorando la imagen de su intimidad en esa mañana de lluvia.
¡Perdón! - alcanzó a balbucear Eli con la voz entrecortada, cerrando la puerta de un tirón antes de salir corriendo a su habitación, sonrojado hasta la punta de las orejas.
Morguina, adentro del baño, no llegó a verle del todo la cara, pero lo conocía lo suficiente como para saber que se había puesto tímido. Sonrió para sus adentros mientras se subía la bombacha, sintiendo que el pulso le rebotaba en las sienes, en las muñecas, en las rodillas casi que se sentía mareada del estupor.
Afuera, la cabeza de Eli era una caldera a punto de explotar. Dos semanas de tensión, sumadas al chispazo de recién, hicieron colapsar su contención. No podía más. Esperó a escuchar el sonido del picaporte del baño anunciando que Morguina ya había salido y, en un impulso ciego, llamó a Noah a viva voz desde el pasillo:
- ¡Noah! ¡Vení un segundo, por favor!
Noah, que recién terminaba de cambiarse en su pieza, asomó a pata descalza, vistiendo un pantalón corto de algodón y una remera holgada de entrecasa.
¿Qué pasa? - preguntó Noah con el ceño fruncido y su cadencia tranquila, extrañado por el tono de urgencia.
Morguina se quedó dura en medio del pasillo. El grito y la llamada inesperada la clavaron en el suelo, petrificada por una curiosidad que le hacía latir el corazón en la garganta.
Eli hizo una pausa larga, tomando una bocanada de aire helado que le quemó los pulmones. Miró a Noah, miró a Morguina y sintió que si no soltaba la verdad en ese preciso instante, no iba a poder seguir un día más respirando en esa casa. Estiró la mano con firmeza y tomó los dedos de Noah, entrelazándolos con los suyos en un gesto posesivo y natural.
¡No aguanto más! - arrancó Eli, clavándole sus ojos celestes a Morguina con una intensidad desesperada. - Necesito decirte esto porque me está comiendo por dentro. Noah y yo somos pareja. Estamos juntos hace años. Pero... pero a mí me gustás vos también, Morgui. No puedo dejar de pensar en vos-.
El silencio que siguió en el pasillo fue tan denso que casi se podía cortar con un cuchillo. La lluvia afuera parecía haber bajado el volumen.
Hacía muchísimos años que no sentía nada por una mujer - continuó Eli, con la voz temblándole pero firme en su sentir. - Desde que Noah y yo nos sinceramos, jamás necesité a nadie más. Pero desde que vivís acá con nosotros, me cuesta conciliar el sueño. Vivo nervioso, me derrito con la forma en la que hablás, con tu personalidad cálida, amable... con todo lo que sos. Me tenés completamente ganado, en realidad estoy perdido-.
Morguina y Noah se quedaron estupefactúpidos.
Noah, con la mano todavía apretada por la de Eli, no movió un solo músculo, procesando la audacia y la entrega total de su compañero. Y Morguina, congelada en medio del pasillo con la piel de gallina, sintió que el mundo entero acababa de dar una vuelta carnero frente a sus ojos.
Las sorpresas no terminaban ahí. Ante la inminente valentía de Eli, Noah dio un paso al frente. No soltó la mano de su pareja; al contrario, la apretó con más fuerza, adueñándose de la escena con esa templanza leonina que lo caracterizaba.
Todo lo que dice Eli es verdad - arrancó Noah, fijando sus ojos en Morguina con gran firmeza. - Y a mí también me gustás, Morgui.
Morguina sintió que el pasillo se le volvía diminuto. Noah hizo una pausa, midiendo cada palabra, pero dejando traslucir una calidez que jamás le había mostrado a nadie fuera de esa intimidad.
Mi postura con vos es diferente a la que tengo con Eli - continuó Noah, con la voz suave, grave. - Me complementa sentir esto por vos. Las cenas desde que llegaste son todo lo que necesito para sentir que el día estuvo completo. Volver a casa y ver a las dos personas que más me gustan en este mundo me hace soportar cualquier cosa, el peor laburo, lo que sea. Y tu saludo a la mañana... tu saludo me hace sonreír solo hasta el mediodía-.
Morguina ahora sí se había quedado completamente muda.
Si con la confesión de Eli el mundo le había dado una vuelta carnero, las palabras de Noah la dejaron flotando en el vacío. Miraba a los dos pibes parados frente a ella, con las manos entrelazadas, ofreciéndole una verdad cruda, hermosa y sin un solo filtro. El aire de la mañana de lluvia se congeló entre los tres, esperando la respuesta de la única persona que tenía el poder de construir ese desenlace.
Nooooo nooooo noooo! Eli le vio la bombacha y los muslos a Morgui! Sfaaaaa! qé guacho! Y sí, cómo no le va a decir que se la qiere cometear! Y, ESTUPEFACTUPIDOS! qé buenisísima palabra te mandaste Samita! Sos los maaaas! Dioooos, no puedo segir esperandoooo. Decile a la Amibta qe te lo publique ahoraaaa!
ResponderEliminarFannyta! me encanta que te des cuenta de cositas que meto por allí! falta cada vez menos para que todo explotosione! lo juro! jaja es mas, estoy empezando a escribir algunos momentos lindos, que si me queres tirar data lo tendré en cuenta! ♥
EliminarChe Sammy, ta re güena tu tricota con Morguina y estos wasos. Yo leí todo lo otro, pero no me animaba a escribite. veo que les respondés a todas las guachas q te escriben. tan todas calenchus. qé vuerguenza. bua, yo tb, así que no digo nada, y te digo q me encanta xq me hace sentir que se puede estar con dos chabones. ojalá che! jajajaja...
ResponderEliminarHola Aldana! primero que nada gracias por escribirme, siempre es lindo saber que detrás de lo que escribo hay alguien leyendo! y por supuesto que contesto, es muy divertido. No tengas vergüenza aquí hay Sammy para todas jajaja. Yo estuve con dos chabones de adolescente y no será nada parecido a lo que tengo preparado en este relato, espera con ansias!
EliminarPuta madre! Siempre me gana de mano la Fanny esta! Bueno, pasa qe tenia qe hacer cositas pa la school, viste! pero acá toy, calenchu, como dice la NN qe te escribió antes. sabés qien soy? y sí, la única, la One, la perver chancha qe quiere siempre más! Re lindo che! Y Morguina, que mea sin cerrar del todo la puertita. MMMMMMMMMMMM, re q lo hizo apro. A mín no me chamuya! Jajajajaja! besiiiiis......
ResponderEliminarHola perver! para mi morgui se siente muy cómoda en el depto y eso le va a jugar en contra jajaja, por ejemplo ya le vieron las braguitas jaja... así que vos sos la NN, te lo digo en cordobé?
EliminarCheeee, re super lindo Sammyyyyyyyyyy!!!!
ResponderEliminar♥
EliminarHermoso Sammy, excelente. Una historia que toma giros que, sin ser inesperados, mantiene el suspiro apretado, el corazón latiendo fuerte. Me gustaría leer un Poliamor en el que haya chicas, y un solo pibe. Es más... por ahí, una podría estar embarazada. No sé, te la dejo picando.
ResponderEliminarUn poliamor inverso...mmmm no está mal... deberían ser adolescentes, se me ocurre. Tengo cuestión con las embarazadas, no me llaman mucho la atención pero si me ayudas a crear una perfil de personaje con esas características se podría hacer.
Eliminarqué caliente me puso tu relato! Me gusta la ternura de Eli, y la dureza de Noah. ¡Y cómo los calienta ella, sin imaginarlo del todo!
ResponderEliminarLo mismo siento yo de los chicos, son hermosos así como son. Morguina es muy tierna, no tiene idea de lo mucho que les genera a los muchachos. Tu lectura del relato es impecable. Gracias por escribirme valen ♥
EliminarSiempre leo los relatos de Ambi, y los de otros. Los de ella me encantan todos. los de otros, algunos no me generan nada. pero los tuyos, ay ay ay! leí cuerpo y tinta, y este, que ta joyita. te felicito, y te pido que no dejes de escribbir.
ResponderEliminarNikito sos un dulce, gracias por leerme y pedirme tan tiernamente que no deje de escribir... Nicolás es un nombre que me encanta, quizás use tu apodo para alguno de mis personajes ♥
EliminarMe gustó. Lindos los dos. Y ella, no da más, pero se la aguanta!
ResponderEliminarSí, tenés razón se la aguanta, no puede más, pero todo lo que siente, lo siente en la mente. Gracias por escribirme Lu!♥
EliminarHermosisísimo! YO qero la idea de Xonambulo. Es más, yo qero ser la embarazada. siiiiiiií
ResponderEliminarHola gordi! te puedo decir así? querés que escribamos el perfil de la embarazada? porque no he estado embarazada, no se lo que siente, y tampoco me lo imagino.
Eliminarmooooy lindo Sammy, tenes mucho talento, y muchos perfumes en tu historia. me gusta, pero no doy mas, x quiero saber qé pasaaaaa!!!
ResponderEliminarHola Exe, me encantó la imagen de los perfumes, qué sutil y mágico. Falta poco para el desenlace lo prometo jeje ♥
EliminarNooooo noooo noooo! Explotosione! Fuaaa! A mí me va a explotosionar la vulvicha si me escribís así! Dioooos! toy re locati ahora, xq me toy fumando un tronchito, y eso, me calienta un poco. Te convi si queres!
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