Sinopsis:
¡No podía ser que estuviese a pocos centímetros de mi hija de 12 añitos, solo con un bóxer! No podía dejar de mirarle la boquita, la cara, los ojos, el desarrollo de sus pechitos, y una porción de su abdomen que se advertía porque la remerita se le subía.
Si quisieras leer por completo este relato debés saber que tiene un costo, el cual es módico, simbólico. Si querés tenerlo para siempre comunícate al mail: ambarzul28@gmail.com
Merece segunda parte este maravilloso relato
ResponderEliminarHola! Bueno, si querés una segunda parte, podés sugerirme qué es lo que deseás que suceda, y con todo gusto lo consideraré. ¡Besoooos!
EliminarQue sigan los jueguitos entre padre e hija, que la nena aprenda a petear, que se vaya con ella solita de vacaciones de invierno y la desvirgue de conchita y culito y para finalizar, cuando Brenda termine septimo, que se la enfiesten con dos amigos del padre, todo esto antes de que la beba cumpla 13
ResponderEliminarHooolaaa! Bueno, son todas muy buenas ideas. Desde luego, si gustas explayarte un poco más, podés hacerlo a mi mail. Creo que esto, y mucho más podemos agregarlo a la continuación de Brenda, y ese papi atrevido. ¡Te espero!
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