Sinopsis:
Cuando me desperté, una de mis manos rascaba mi vulva sobre la calza, y la humedad que percibí en mi culote me encendió todas y cada una de las formas de seducirlo. Aunque, lo más seguro es que él me haría de todo; Yo, todavía era una guachita con olorcito a chupetines. Recuerdo que me quité la calza y empecé a dedearme la conchita, cosa que hacía desde los 14.
Si quisieras leer por completo este relato debés saber que tiene un costo, el cual es módico, simbólico. Si querés tenerlo para siempre comunícate al mail: ambarzul28@gmail.com
Jajajja, un Ambar auténtico! Genial descripción de la calentura de una pendeja chancha y descontrolada y, ni que hablar, de la provocación al madurito! Muy real todo el relato, muy vívida y sentida la garchada descomunal y muy ocurrente lo del ropero. Muy inspiradora la historia!
ResponderEliminarSíiii, re chancha la piba! Jejejejeje! Graciaaaaas!
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