Sinopsis:
Inconscientemente, ya me había tomado un vaso de coca, y mis ojos no se apartaban de mi marido alimentando a Camila. Nos miramos, y él le hizo una monería a la bebé para que sonría. Escuché los sorbetones de Cami, y los sentí en mis propios pezones.
Si quisieras leer por completo este relato debés saber que tiene un costo, el cual es módico, simbólico. Si querés tenerlo para siempre comunícate al mail: ambarzul28@gmail.com
Hola Abar, espero aun te acuerdes de mi, que gloria volver a leerte, te superas, no puedo explicarte lo que siento al leerte.
ResponderEliminarGracias
Hoooola Marceeeee! Obvio que me acuerdo de vos! Graaaaaciaaaaaas, por volver de tus vacaciones! Jejejeje! Y por seguir proponiéndome cosas chanchas para escribir! Cuidate mucho!
EliminarEsas nena pide pito, talquito por todos lados, y andar sin pañales! Pero, por sobre todo, que esos papis la mimen, y que la malcríe el amigo de Pablo. Ese va a ser el que la desvirgue! Y ojalá!
ResponderEliminarMooy bueno!! 👏🏻
ResponderEliminarCoooomooo me gustaría ser Cami, una bebé inocente que calienta a sus papis, y a su padrino!
ResponderEliminarme encantó esa hitoria! qué lindo. yo amo andar con olor a pis en la bombacha. y vos Ambar? hay otras chicas que escriben por acá que les guste hacerse pis?
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